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Sobre encontrar tu PASIÓN en la vida… ¡y seguirla!

“Tu trabajo va a llenar gran parte de tu vida, la única manera de estar realmente satisfecho es hacer lo que creas es un gran trabajo y la única manera de hacerlo es amar lo que haces. Si no lo has encontrado aún, sigue buscando. Como con todo lo que tiene que ver con el corazón, sabrás cuando lo hayas encontrado.” 

-Steve Jobs-

 

“¿Para qué estoy aquí?”

“¿Cuál se supone que es mi misión en la vida?”

“¿Acaso la vida se resumirá en trabajar para ganar dinero que luego no puedo disfrutar?”

Si alguna vez te has hecho estas preguntas, entonces eres de los míos (o de las mías), pues justamente eso me he preguntado durante muchos años de mi vida; buscando las respuestas aquí y allá, a veces creyendo que ya las encontraba y luego reflexionando que, si las hubiera encontrado, no me hubiese sentido otra vez con tantas ganas de salir a buscarlas de nuevo.

Claro que cuando una está “chava” o “chavo” acude a sus padres, a sus maestros, a sus amigos y a las guías inmediatas que se tienen a la mano, sin darse cuenta que, muchas veces, está buscando respuestas en los lugares menos indicados. Y con esto no quiero decir que los consejos de los padres y maestros no sean buenos o que no quieran lo mejor para nosotros. Por supuesto que lo quieren. Mi punto es que, en la sociedad en la que vivimos, las respuestas sobre cómo encontrar tu pasión en la vida se centran en el éxito económico, en la carrera con mayor demanda, en obtener un buen trabajo, un buen sueldo, una buena casa, etc.

 

Nos preparan para tomar el barco, pero no para crear nuestro destino

Siempre que pienso en lo que significa la pasión en la vida, me imagino como la diseñadora única y absoluta de mi destino, de mi propio camino. Y me doy cuenta de ello ahora que por fin soy autónoma y que me decidí (medio a empujones) a emprender, a escribir, a darle rienda suelta a la pasión. Sin embargo, cuando miro atrás, me doy cuenta que lo que hacemos la mayor parte del tiempo es prepararnos para, lo que yo llamo: “tomar el barco”, que significa que, una vez terminada la carrera de gran demanda y obtenido el boleto, nos embarcamos en el navío de alguien más, alguien que ya lo construyó y que sabe a dónde va, porque ese “alguien” sí diseñó su destino. ¿Nosotros? Nos subimos a su barco y, mientras nos den camarote y comida, lo seguimos a donde vaya.

 

Y a veces, nos vemos en la necesidad de abandonar el barco

Y como dijera mi abuela: “ahí es donde la marrana tuerce el rabo”, porque nos encontramos sin barco, sin camarote y sin sustento, náufragos en el mar de la incomodidad, esperando ansiosamente ver otro barco, el cual no importa a donde vaya, siempre y cuando nos devuelva la seguridad.

 

¿Dónde queda entonces la pasión, el encontrarte con tu propio destino?

¡La perdemos así de fácil! Porque no se nos ocurre diseñar una lanchita para llegar a donde nosotros queremos, a esa isla donde sabemos que se encuentra escondido el tesoro que nos hace felices, con el cual fluimos, el que nos mueve y nos motiva.

Y entonces se nos hace más cómodo esperar el siguiente barco, aunque no sepamos a dónde va, aunque incluso si sabemos no nos haga sentido su camino. Porque, lamentablemente, nos han enseñado a eso: a buscar el barco, a corretear la zanahoria o como quieras llamarle…a todo eso, menos a diseñar nuestro propio destino, nuestra propia felicidad.

 

Tu pasión en la vida es tu gasolina, es tu lancha, es el diseño de tu camino

La pasión en tu vida tiene que ver con ese sentimiento certero de que estás haciendo justo lo que viniste a hacer a esta vida. Y aquí quiero citar a Elizabeth Gilbert, la famosa autora del libro “Comer, Rezar, Amar”, quien mencionó recientemente en una conferencia de TED que la pasión en la vida tiene que ver con que uno sepa dónde se encuentra “su casa”. Para ella, su casa es la escritura, es aquél lugar seguro donde no importa que sea autora de best sellers, pues “su casa” la protege y le da sentido a su existencia.

 

¿Sabes cuál es “tu casa”?

Volviendo al ejemplo de Elizabeth Gilbert, te cuento que ella no logró ser publicada en seis años, sin embargo, nunca tuvo miedo de hacer el trabajo para que el que su espíritu sabía que había venido a esta tierra. Y ahí están los resultados. Ella, como tantos otros miles de ejemplos, logró desactivar el enfoque convencional de la vida y fue capaz de renunciar a lo que supuestamente debía ser para convertirse en quien realmente era.

 

¿Quién, entonces, eres tú? ¿Te lo has preguntado? ¿Lo sabes?

Ya sea que lo tengas claro o no mucho, quiero compartirte mis 8 Formas de Encontrar tu Pasión en la Vida. Por experiencia propia puedo decirte que, si reflexionas (y mejor aún, si practicas) sobre ellas, irás descubriendo poco a poco esa llama interna que parece que habías perdido, o que sabes que está, pero no recuerdas en qué baúl dejaste guardada.

 

8 Formas de Encontrar tu Pasión en la Vida (¡y seguirla!)

1. Recuerda lo que hacías cuando eras niñ@: ¿Recuerdas las horas enteras que pasabas jugando a aquella cosa, o dibujando, o cantando o inventando poemas? De niños no pensamos en el dinero, sino que simplemente fluimos con la vida, con nuestras pasiones, pues lo que hacemos es por puro gusto y disfrute del espíritu. Pregúntate: ¿Qué harías si ganar dinero no fuera tan importante? ¿En qué sabes (o te han repetido) que eres buen@?

2. Dedica un tiempo diariamente exclusivamente a la ensoñación: ¡Tu voz interior es REAL! ¡Hazle caso! No te digo que te dediques a soñar si estás en una reunión de trabajo o atendiendo a un cliente, pero ¿a poco no te pasa que de repente ves un documental, conoces a alguien inspirador o simplemente recuerdas lo que te hace feliz y tu mente toma su propio rumbo y te imagina haciendo otras cosas, conociendo más personas, llevándote a tu éxito personal? Dedicar unos minutos diarios a pensar en tus pasiones te acercará más a ellas e incluso, podrías ir obteniendo un plan de cómo ponerlas en marcha. ¿Por qué no intentarlo?

3. Cuestiónate (y descubre) lo que es para ti el éxito: El éxito es una percepción individual, aunque el esquema en el que vivimos nos venda la idea de que es ganar mucho dinero, obtener bienes materiales y reconocimiento social. En las escuelas y en los hogares no nos enseñan a definir nuestro éxito, sino a seguir la receta que, por cierto, es imposible que aplique para todos. Tu éxito se puede encontrar vendiendo sombreros de palma en la playa, como para mí es la escritura y el apoyo a otras personas a través de ello. La situación ideal es cuando tú ofreces un producto o servicio que le sirve a alguien, mientras que tú eres feliz haciéndolo. ¡Ese es el verdadero éxito!

4. Acepta que es posible que lo que haces ahora, puede no tener nada que ver con tu real pasión en la vida: Tu pasión se trata de nutrir realmente a tu ser, a quien tú eres. Si pudieras cambiar tus decisiones: ¿elegirías de nuevo lo que haces ahora? Es cierto que los errores a todos nos cuestan, y que no es fácil descubrirte a “x” edad haciendo con tu vida lo que no quieres, pero, como en todo, el primer paso a tomar es la aceptación. ¿Y qué pasa si descubres que, efectivamente, lo que haces ahora es distante a tu verdadera pasión en la vida? La respuesta es NADA. ¡No pasa ni pasará NADA a menos que tú lo decidas!

5. Toma el ejemplo de una persona apasionada: Vidas inspiradoras, grandes pasiones que llevaron al éxito de quienes las poseyeron después de muchísimos intentos, los llamados “genios” (que ahora consideramos, pero que la mayoría fracasaron más de una vez), ejemplos hay cientos, por no decir que miles. ¿Qué tienen estas personas que los demás no tenemos? Yo diría que muchas cosas, pero principalmente dos: constancia y pasión por y en lo que hacen. ¿A quién admiras tú? ¿De quién podrías tomar ejemplo?

6. Sé compasivo y paciente contigo mismo: No necesitas tener todas las respuestas ahora mismo. Tampoco es cuestión de que renuncies ahora a tu empleo, de que te quedes náufrago en el mar de la incertidumbre, persiguiendo tu pasión a ver dónde. Todo puedes construirlo conforme pasa el tiempo, conforme te das cuenta y creas un plan para tus siguientes años de vida (y aquí importa poco si tienes 20 ó 60 años de edad). Mientras lo haces, puedes aprender, experimentar, ser freelance, hacer un blog o incluso enseñar sobre esos temas que son tu pasión en la vida. El caso es que vayas “sin pausa, pero sin prisa”. Incluso si lo que haces ahora no es precisamente tu pasión en la vida, combínalo con aquello que sí lo es. Paso a paso a la vez.

7. Atrévete a vivir con incertidumbre: Perseguir tu pasión y dedicarte a ella puede no ser un puerto tan seguro como enfocarte a ganar dinero en un empleo de gran demanda. Para dedicarte a tu pasión real, deberás tomar el riesgo entre tus manos, asumirlo y aprender a manejarlo. No, no es tarea fácil. A mí constantemente las personas me dicen que para qué escribo tanto, que si realmente esto me deja ganancias, que qué bueno que estoy “jugando” mientras nace mi hija y puedo regresar a “trabajar”. Yo me río mucho, no digo nada, sólo aclaro que trabajo mucho, que leo bastante y que me tengo fe.

8. Recuerda que tu pasión debe ir acompañada de un propósito: Tu pasión va a ser útil para ti y para los demás en el momento en que la unas con un propósito. Conozco muchas personas que saben perfectamente cuáles son sus pasiones, pero que no saben cómo aprovecharlas o con quién compartirlas. Si te gusta, por ejemplo, la pintura o la danza…¿cuál es el propósito de dedicarte a ello? ¿qué quieres brindarle al mundo con tu arte? ¿cuál es el legado? El propósito es el “para qué” detrás de todo. Es el sentido que le brindarás a tu pasión.

 

Y tú..¿Sabes cuál es tu pasión en la vida? ¿Te dedicas a ella? ¡Comparte tus experiencias conmigo y aprendamos juntos!

“Yo diría que lo que el hombre quiere realmente no es, al fin y al cabo, la felicidad en sí, sino un motivo para ser feliz”.Viktor Frankl

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