¿Eres Atractivo(a)?

Miles de personas invierten diariamente tiempo y dinero en verse bien: tener un buen auto (muy bueno, si se puede), ropa de marca, el peinado de salón y el perfume carísimo francés. Y sobra decir que el gimnasio es parte de su vida, pues están enfocadas en convertir ese abdomen en un verdadero lavadero donde el espécimen que les guste desee poner a remojar sus trapitos.

Claro, a todos nos gusta vernos bien. Y ahí andamos las mujeres buscando (y probando) dieta tras dieta, y nos ponemos tacones y nos los quitamos, y nos pintamos de güero y de pelirrojas y de rubio-cobrizo-pajizo-negrizo, con tal de lucir cada vez mejor. (Y con los hombres pasa lo mismo, sólo que no me sé tanto sus mañas) je, je.

El caso es que estamos clavadísimos en la forma y no en el fondo, y a veces, por enfocarnos en el exterior, dejamos de ponernos atención por dentro, como seres humanos, espirituales y conectados. Sí, aunque suene bien filosófico y romántico.

¿Te has fijado que existen personas que son sumamente atractivas a la vista pero que, en cuanto las conoces un poquito más, lo único que deseas es salir huyendo/pintar tu raya?

Esto sucede justamente porque, aunque nos veamos como estrella de Hollywood por fuera, hemos descuidado algunos hábitos y comportamientos que, en lugar de apoyar nuestra imagen física, lo único que logran es convertirnos en personas menos atractivas hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Yo aquí te comparto esos hábitos o actitudes que por supuesto que he observado en mí (algunos, no todos, tampoco soy tan mala vibra) y en las personas que me rodean. Para que cheques si coinciden con algo que tú estés haciendo y, si puedes y quieres, le eches ganas para corregirlo. Total, lo único que puede pasar, es que ahora sí se te avienten los especímenes deseados a tu paso de tanta guapeza que vas a derramar:

  1. Ser egocéntrico(a): hablar solo de ti, no poner atención a lo que otros tienen que decir. El síndrome de “yo ya lo hice todo” y “soy el único en el mundo”.
  2. Ser grosero e irrespetuoso: hablar mal de otros, usar adjetivos como”naco” para referirse a los demás, etc.
  3. Hacerla de juez: calificar de “bueno” o “malo”, “bonito” o “feo” lo que los demás hacen o cómo se ven, de acuerdo a tus estándares y conveniencia.
  4. Ser inseguro: te centras en lo que no tienes y no aprovechas o muestras los talentos que te hacen único.
  5. Ser cerrado: lo único válido son tus pensamientos y forma de ver la vida; invalidas o minimizas otras creencias o formas de expresión.
  6. Ser controlador: piensas que si no lo haces tú, “no está bien hecho”.
  7. No eres recíproco: solicitas ayuda, asistencia, que te escuchen, pero no ofreces lo mismo de regreso.
  8. Te culpas/quejas todo el tiempo: por supuesto que tus amigos y personas cercanas te escucharán en aquellos días malos, pero si siempre estás quejándote o culpándote, acabarán por alejarse de ti.
  9. No te cuidas: aunque la apariencia física no es lo más importante, tampoco el descuido personal es atractivo ni para ti mismo ni para los demás.
  10. Ser deshonesto: ¿hay algo que explicar aquí?

Ahora ya sabes por qué aquél “Brad Pitt” de la oficina o aquella “Cameron Díaz” de la colonia, no atrae ni a las abejas. ¿Te hace sentido? Si sí, déjame tus comentarios, y si no…¡también!

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