¿Cómo identificar una relación destructiva?

Si alguna vez has sentido que estarías mejor sol@ que con la compañía que tienes, o que si “pudieras” irías a algún lado o disfrutarías cosas y experiencias que ahora parece que no puedes si no las haces con “esa” persona, entonces tal vez sea tiempo que evalúes tu relación.

Y que conste que no hablo sólo de una relación de pareja, pues las relaciones destructivas pueden ser no sólo de este tipo, sino también aquellas que tenemos con amigos, familiares o incluso, con nuestro trabajo.

Es cierto que identificar una relación destructiva no es fácil para quien o quienes se encuentran inmersos en ella, pues generalmente usan justificaciones para sus actos o el de sus parejas, amigos o compañeros. Por eso quiero compartirte los siguientes 10 puntos para identificar una relación destructiva; si te ves en alguno o en una mezcla de ellos, puede que sea tiempo de poner el freno, reflexionar un poco y decidir qué es lo que quieres en tu vida:

 

10 puntos para identificar si vives en una relación destructiva

  1. Existe codependencia: Te invade el sentimiento de que tu felicidad se encuentra en las manos de la otra persona y viceversa, has ido perdiendo tu individualidad, tu toma de decisiones y tus gustos personales. En resumen: no te imaginas tu vida sin esa persona, sin saber su opinión o contar con su aprobación.
  2. Abuso: El cual, como sabemos, puede ser de distintos tipos: desde el verbal, el emocional, el psicológico, el económico o el físico. En una relación destructiva, las personas viven atadas y bajo la sombra del otro, quien generalmente abusa de esto. ¿Te dice que te va a llamar y no lo hace? ¿Que será la última vez que no llega a la cita? ¿Sólo tiene tiempo para ti cuando él o ella lo recibe? Estos son algunos ejemplos que, aunque pequeños, no dejan de ser un semáforo rojo cuando de relaciones destructivas hablamos. Así que ¡alerta!
  3. Los intereses se encuentran centrados en una sola persona: La reciprocidad es poca o nula, pues en la mayoría (sino es que en todas) de las veces, una de las personas sobrepone sus propios intereses por encima de los del otro y, si éstos no se cumplen, entonces ejerce el chantaje para manipular y que la culpa se apodere de su pareja.
  4. Sentimiento de culpa y chantaje: Y ya que tocamos la culpa y el chantaje, existe un sentimiento de tener que “pagar” por lo que el otro hace por mí, como si uno existiera sólo para satisfacer al otro. De no cumplirse los estándares, entonces quien manipula utiliza la culpa y el chantaje para lograr sus objetivos, con frases como: “Ya no me quieres”; “siempre prefieres a otras personas que a mí”; “ese día que ibas a salir te tenía una sorpresa preparada”, etc.
  5. La relación con tus demás amigos o familiares ha cambiado: Por supuesto que si te encuentras en una relación tóxica o destructiva, el contacto con tus demás familiares y amigos cambia, pues sólo tienes ojos para la persona que es dueña de tu afecto (y de tus pensamientos, acciones y por qué no, en algunos casos, hasta de tus ingresos). Tus afectos se van alejando poco a poco de ti, ya no te invitan a las reuniones y, los más osados, se atreven a preguntarte por qué ya no estás presente. Si inventas excusas para no verlos, ¡semáforo rojo!
  6. La relación se convierte en obligación: Lo que al principio te unía con esa persona (el amor, cariño, afecto y reciprocidad, etc), ha mutado para convertirse en un “tengo que hacer esto o aquello para que no se moleste”. Ya no te ves a ti mismo como parte de una relación equitativa, sino como alguien que está ahí para satisfacer, para alegrar y para cumplir.
  7. Es difícil recordar qué los unía al principio: ¡Esta es clave! Si te cuesta recordar sus puntos en común, las cosas o situaciones por las que se reían o las actividades que disfrutaban juntos, entonces posiblemente te encuentres sumergido en una relación tóxica o destructiva.
  8. Abundan las quejas: En lugar del cariño, los halagos y el trato respetuoso, en una relación destructivalas quejas son el pan de cada día, pues no hay forma de satisfacer al otro a menos que pasando encima de los propios intereses.
  9. Menosprecio de los logros del otro: Los éxitos o metas cumplidas son menospreciados por el otro, quien manipula para mermar cada vez más la autoestima de su compañer@ o pareja, de tal forma que siga siendo codependiente.
  10. Violencia física: Por supuesto que este es el punto máximo aunque no por ello hay que esperar a que se desate, pues todos los puntos citados anteriormente hablan ya de una relación destructiva y de abusos emocionales y psicológicos.

 

Herramientas para salir de una relación destructiva o tóxica

¿Cómo salir de una relación destructiva?
  • Reconocerla observando tu comportamiento y el de la otra persona: ¿Te suenan los puntos arriba mencionados? Si alguno o varios te hacen sentido, entonces tal vez es tiempo de observar y reflexionar sobre tu relación.
  • Saber que NO ES FÁCIL: Abandonar una relación tóxica no es sencillo, sobre todo por la codependencia que existe entre los integrantes; si tomas en cuenta que el cambio se da con base en tu voluntad y que el camino, aunque de inicio parezca sinuoso, te llevará a mejorar tu vida, entonces el panorama se vuelve más amable.
  • Revisar tus sentimientos: Pregúntate si aún sigues enamorad@ de esa persona o si sigues compartiendo con ese amigo o amiga; haz una evaluación de las razones por las cuales quieres seguir ahí. ¿Es el amor la base, o lo es la codependencia y el miedo?
  • Hacer cosas sólo por ti y para ti: Así sea ir sola al súper o tomarte un café contigo mism@. Las personas que se encuentran en una relación tóxica viven tanto atadas al otro, que temen hacer cosas por y para ellos. ¿Qué tal si comienzas con algo pequeño y te das cuenta de que sí puedes?
  • Ver tu vida en el mediano y largo plazo. Pregúntate si la relación que tienes ahora es la que quieres conservar para los próximos 5 o 10 años. ¿Te sientes cómod@, quieres a esa persona en tu vida? ¿Te impulsa a crecer o te frena?
  • Retomar tus afectos: Créeme que encerrad@ en tu casa no lograrás más que deprimirte y terminarás llamando a esa persona. ¿Qué tal si en lugar de eso retomas tus relaciones de valor y te das la oportunidad de abrirte y de ver que no todo el universo gira en torno a tu relación?
  • No creerte el(la) rescatador(a) de nadie: Muchas veces, las personas que se encuentran en una relación tóxica se quedan en ella pensando que van a poder “rescatar” o “cambiar” al otro. Lo cierto es que cada uno de nosotros se busca para sí mismo lo bueno y malo que tiene en su vida, y las relaciones son aprendizajes que nos impulsan a ser mejores seres humanos. Si la tuya te estanca, entonces no trates de rescatar, pues sin la voluntad del otro, esto es simplemente imposible.
  • Evitar ceder ante la manipulación: Por supuesto que la otra persona va a utilizar todo su “armamento” emocional, psicológico (y posiblemente físico), para lograr retenerte. Usará frases que te hagan sentir hormiga, pero si estás firme y decides no ceder, el camino que se abrirá será nuevo, reconfortante y liberador.
  • Enfrentar el cambio: Sí, vas a dejar tu zona de confort, pero también la de sufrimiento y angustia. Enfrentar el cambio con buena cara y haciendo cosas para ti, será un aliciente que te impulse a salir más rápido y a fortalecer tu autoestima. Si quieres más herramientas para superar el cambio, te dejo este otro artículo: ¿Cómo enfrentar y superar el cambio?
  • Repasar tus logros y cómo era tu vida antes de entrar a esta relación: Tú llegaste a esa relación con éxitos y con metas alcanzadas, así que evalúa todos esos puntos buenos que posees y date cuenta que no necesitas una relación codependiente para ser quien eres. ¡Tu fuerza interna sigue ahí, sólo tienes que desempolvarla!
  • Buscar ayuda: Sin duda encontrar apoyo en otras personas será de vital importancia, pero si quieres ir aún más allá y que el proceso sea profesional, te recomiendo los siguientes links de organizaciones que cuentan con programas de apoyo en temas como autoestima, violencia y codependencia:

 

Línea UNAM de Apoyo Psicológico por teléfono:

http://www.uam.mx/lineauam/lineauam_dep02.htm

Fundación Valores Mujer, A.C.

http://www.valoresmujer.org/inicio/

CAVI: Centro de Atención a la Violencia Intrafamiliar:

http://www.pgjdf.gob.mx/index.php/servicios/atencionvictimas/cavi

 

Instituto Nacional de las Mujeres:

http://www.inmujeres.gob.mx/

 

 

Como te darás cuenta, a veces insertarse en una relación destructiva es relativamente fácil, pues generalmente no se percibe de inicio la manipulación que la otra persona ejercer sobre su pareja, amigo o compañero y, aunque de repente uno se pueda sentir perdido en el camino, siempre hay formas de salir de ella si se cuenta con un ingrediente principal: La determinación y la voluntad de ayudarse a sí mismo.

 

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