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8 Formas de Aumentar tu Capacidad Creativa

-“Soy cero creativ@”-

-“A mí, la verdad, eso de la creatividad nomás no se me da”-

-“Soy puro cerebro izquierdo; a mí ponme a analizar, planear, etc.”-

¿Te suenan estas frases? ¿Cuántas veces te has descubierto diciéndotelas a ti mism@, a tu familia o a tus compañeros de trabajo?

 

La verdad es que la creatividad no es sólo cuestión de unos pocos, sino que todos somos creativos en nuestra medida, de acuerdo a nuestro contexto y a nuestra forma de vida (y a qué tanto nos expongamos a lo nuevo y diferente, qué tanto lo aceptemos y tomemos lo mejor de ello).

Una cosa que es cierta, es que generalmente se asocia la creatividad a cierto tipo de personas quienes, según estándares establecidos por sepa Dios quién nacieron para ser creativos. No es poco común que los “creativos” se vistan de cierta forma, odien las corbatas y se pinten los cabellos de colores (así nos lo han vendido y así lo hemos comprado por muchos años). Y que conste que yo no tengo nada en contra de los mechones rosas o los looks extravagantes, mi punto aquí es simplemente enfatizar que esa base no es del todo cierta, pues en lo particular, he conocido personas creativas de uno y de otro bando: de corbata y gel relamido en los cabellos y de gafas negras de pasta y cabellos largos.

 

Entonces…¿qué es la creatividad y de dónde viene?

Según la Real Academia Española de la Lengua (RAE, por sus siglas), la creatividad es:

1. f. Facultad de crear.

2. f. Capacidad de creación.

Basándonos en esto, no vas a negarme que, entonces… ¡todos somos creativos! Y no sólo porque cada uno de nosotros no sólo tiene la capacidad, sino por supuesto que hemos creado cosas a lo largo de nuestra vida, pero esto no para ahí, sino que también todos resolvemos problemas y creamos cotidianamente, porque no me vas a decir que encontrar la mejor ruta para llegar a tu trabajo no es creatividad, o bien, si eres ama de casa, el cocinar diario para tu familia no la requiere, o el simple hecho de vestirte, combinarte y salir a la calle lo más decentemente posible no es ya en sí un acto creativo.

 

¿Cómo llevamos esto a un proyecto, a nuestro trabajo o a aquello que siempre hemos querido hacer?

Claro, tú lo que deseas no es sólo vestirte o crear una rica comida con lo que hay en el refrigerador. Tal vez lo que quieres es llevar toda esa creatividad a un proyecto de vida o de negocio, aterrizarla para que aquél hobbie que tienes deje de serlo y se convierta en un medio para pagar las facturas, o tal vez, simplemente para aventarte a crear algo que siempre te ha gustado, pero que te has negado con muchos pretextos, de los cuales el: “no soy creativ@” puede que forme parte del listado.

 

Vamos, pues, a entrenarnos…

La creatividad, como cualquier cosa en la vida, requiere entrenamiento, sólo que esta vez con toda la intención de que se convierta en una herramienta útil para tu vida, que te saque de apuros, que te empuje a hacer una cosa y otra, que forme parte de tu cajita de monerías y la puedas usar en tu provecho, para mejorar tu calidad de vida.

Yo, después de leer y ejercitar, te presento mis propuestas para aumentar tu creatividad, las cuales he puesto (y sigo poniendo) en práctica para salir de mi zona de confort, para escribir y para aterrizar proyectos que muchas veces eran sólo nubes en mi mente, o que no me atrevía a hacer con el pretexto de que: “eso era para los creativos”. A ver qué te parecen y si te hacen sentido:

 

8 Formas de Aumentar tu Capacidad Creativa

1. Trabajar en ti mism@: Conocerte es una de las grandes formas de aumentar tu capacidad creativa, pues sabes cuáles son tus fortalezas y tus debilidades, y dónde poner más empeño para lograr lo que quieres. Sabes si eres diurn@ o nocturn@, sabes cómo y con qué actividades fluyes, y trabajas en tus puntos flacos. ¿Cómo conocerte? Comienza a tener periodos para ti sol@, comienza a recordar qué era aquello que podrías hacer en la vida sin que el dinero fuera importante, comienza a escribir un diario y analiza cómo respondes emocionalmente. Te aseguro que el resultado te sorprenderá.

 

Según Kenichi Ohmae, un consultor y estratega japonés:

“la creatividad no se puede enseñar, aunque se puede aprender”. Esto significa que la persona que está buscando la creatividad es quien debe bucear en su propia mente y trabajar en sí mismo para desarrollar sus propias habilidades de pensamiento. Observar, para ser más creativos

2. Observar: ¿Te ha pasado que vas por la vida como en piloto automático y parece que hoy es idéntico a ayer y seguramente también a mañana? Si es así, entonces tal vez es tiempo de que tomes un respiro y hagas el siguiente experimento: toma uno de tus días “estándar” y hazte el propósito de revisarlo a fondo, observando a la gente que te rodea, el clima, la señora del puesto de la esquina y tus emociones. Si generas el hábito de observar, tu cerebro y tu espíritu comenzarán a descubrir cosas que antes no veías, comenzarás a conectar puntos y entonces sí, prepárate para crear.

3. Conectar: Y hablando de conexiones, tomemos las palabras de Steve Jobs al respecto: “La creatividad simplemente consiste en conectar las cosas. Cuando le preguntas a las personas creativas cómo han hecho algo, se sienten un poco culpables porque en realidad no han creado nada, sino que se han limitado a ver algo. Tras un tiempo, les resulta obvio, pues han sido capaces de conectar las experiencias que habían tenido y de sintetizar cosas nuevas“. ¡Más claro ni el agua! Así que, como puedes ver, la observación te lleva a conectar y eso, definitivamente, a crear.

4. Experimentar: Sí, ya sé que la popular “zona de confort” es un lugar plácido, cómodo y donde ya estás acostumbrad@ a estar; que no necesitas allí de nada extraordinario y que pareciera que ya todo tiene tu firma, pero, ¿sabes qué? Para crear, es necesario levantarte de ese sofá tan acolchonadito y exponerte a nuevas experiencias, a emociones y sensaciones que te generen sorpresa, expectativa, ¡que hagan latir tu corazón, pues! Tampoco es que tengas que irte corriendo a aventarte del paracaídas, pero ¿qué tal si empiezas por hablar con gente nueva o ir a un restaurante de comida griega? ¿Tal vez practicar un idioma y enfrentarte a comunicarte con alguien de otra cultura? Las opciones son muchas y muy variadas, así que a levantar ese cuerpecito y experimentar, que eso te dará, además de creatividad, mucha vida y pasión.

5. Reinventarte: La vida a veces no es como la esperamos y, por alguna razón, el trabajo deseado termina, o una relación, o te descubres enfrentando una situación para la que no estabas preparad@ (vaya, ¡ni la veías venir!). Es aquí donde reinventarte toma un particular significado, pues se refiere a tu capacidad de resiliencia, que significa volver al estado natural, especialmente después de alguna situación crítica e inusual. Desde mi particular punto de vista, después de experimentar la resiliencia es donde comienza la tarea de reinventarte, de descubrirte haciendo aquello que antes apenas imaginabas, de dejar de lado el puesto que tengas (o tenías) y buscar a la persona dentro. Reinventarte es igual a crear, a crearte de nuevo, sin importar lo que pase en tu vida.

6. Buscar respuestas: Y no hablamos de las respuestas ordinarias, sino de aquellas que no están expuestas a simple vista, ésas que hay que buscar a través de distintas fuentes, de distintas personas. Sin duda, una forma de aumentar tu capacidad creativa es saliendo de las respuestas aceptadas y que todos conocen e ir más allá. Ya verás qué emocionante e interesante se vuelve el camino cuando las variables se combinan, y cuando los puntos de vista son incluso dispares, pues ahí es de donde más aprenderás.

7. Aceptar el riesgo: Y volvemos a la zona de confort, ¿verdad? Porque por supuesto que ahí no hay riesgo (o es mínimo, ¡por eso se siente taaaaan a gusto!). Aún con la comodidad de nuestro sillón favorito, para realmente crear deberás estar dispuest@ a aceptar el riesgo, a tomarlo como parte de la incertidumbre de estar vivo y a cruzar el río aunque tengas miedo. Las grandes creaciones o inventos de la humanidad, los negocios, las grandes pasiones y cualquier cosa que valga la pena en la vida (lo sabes bien), no se han hecho de miedos, ni de acumulo de frustraciones. Así que si realmente quieres aumentar tu capacidad creativa, sal de tu zona de confort y atrévete a enfrentar los riesgos, que muchas sorpresas y aprendizaje te esperan.

8. Reflexionar, intentar una y otra vez: Los grandes creativos no se rinden a la primera, ni a la segunda ni a la tercera. Resulta que las personas creativas son necias y tienen voluntad de acero, pero también son grandes pensadores, pues dedican parte de su tiempo de creación a reflexionar en qué se han equivocado antes, a analizar sus decisiones y, con base en ello, tratar de nuevo. Así que eso de rendirse a la primera no aplica si quieres aumentar tu capacidad creativa; lo que sí sirve es tu análisis, tu tiempo para pensar y tu esfuerzo para hacerlo mejor la siguiente vez.

 

¿Qué te parece? ¿Aceptas el reto?

Tal vez sólo es cuestión de practicar un poco cada día, ¿no? De enfocarnos en ver más, saber más y fluir más, en vez de encerrarnos en una burbuja de confort que sólo nos mantendrá en el mismo sitio por mucho, mucho tiempo.

 

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